"La Corona de Aragón era la modernidad"

Contans que saps de la història del teu poble.
Dades, documentació, fotografies antigues...

Moderadors: Nuestra Señera, red, Pometa, Penó de la Conquesta

"La Corona de Aragón era la modernidad"

EntradaAutor: torpeder » ds. des. 27, 2008 8:51 am

Una noticia del levante pru interessant.
La historiadora Pérez Aparicio recopila en dos volúmenes más de 30 años de investigación sobre la Guerra de Sucesión. "El Archiduque Carlos nunca hubiera sido absolutista", sostiene

Alfons Garcia, Valencia
La historiadora Carme Pérez Aparicio empezó a finales de los años sesenta a investigar sobre la Guerra de Sucesión española, esa etapa tan fundamental para los valencianos, por la pérdida de los derechos forales propios y la represión sufrida como pago por el apoyo al Archiduqe Carlos de Austria, el perdedor en el enfrentamiento con el Borbón Felipe V. Claro que no ha sido una dedicación completa, pero sí la base de su trabajo científico. El resultado de toda esta labor se plasma ahora en Canvi dinàstic i Guerra de Successió. La fi del regne de València, más de mil páginas distribuidas en dos volúmenes editados por 3i4.
"Era el momento de recopilar y aportar investigaciones inéditas de los últimos años para dar a conocer a historiadores y al gran público nuestro pasado", explica la catedrática de Historia Moderna de la Universitat de València sobre esta obra, nacida al calor de la conmemoración en 2007 de los 300 años de la batalla de Almansa. Al contrario de lo que podría considerarse como el proceso natural, Pérez Aparicio manifiesta con rotundidad y firmeza sus críticas sobre el reinado de Felipe V y su proyecto de gobierno.
¿Se ha radicalizado? No, responde, "sino que las repercusiones de la Nueva Planta han cobrado ahora unos tintes más oscuros, al haber profundizado en este campo y ver el descontento social, las críticas de los mismos borbónicosÉ Ves un gran consenso social en el rechazo a esta nueva situación, tanto en la clase política, que se considera castigada, como en las populares, que sufren los abusos del ejército y de una nueva fiscalidad insoportable".
Había un desencanto profundo en toda la sociedad, incluidos los borbónicos, argumenta. Que estos se lamenten de la desgracia que cae sobre los valencianos es la prueba más significativa de "la profundidad de la represión".
Frente a la doctrina austracista, una línea de la historiografía observa la victoria de Felipe V en Almansa como la puerta de entrada en la modernidad. La catedrática valenciana rechaza tal teoría sin paliativos. La expansión económica del siglo XVIII -que ya se empieza a observar en el reinado de Carlos II- no es consecuencia de la llegada del Borbón, sino que es un hecho común en toda Europa, afirma.
En su opinión, nada más lejos de la realidad que considerar que la implantación del absolutismo sea la entrada en la modernidad. "El proceso histórico -asegura- está en la vía parlamentaria. La época moderna es aquella en la que el absolutismo tiene una implantación en algunos países, pero es también aquella en la que el parlamentarismo acaba triunfando. La modernidad es el sistema parlamentario, el que tenía la Corona de Aragón. De hecho, el absolutismo fracasa unos años después con la Revolución francesa".
¿Estrategia o filosofía de gobierno?
Pérez Aparicio disiente asimismo de los que opinan que la política del Archiduque Carlos de respeto a los Fueros de la Corona de Aragón era más una necesidad estratégica que una filosofía de gobierno.
"Es difícil decir qué habría pasado -reflexiona-, pero si analizamos los hechos constatamos que la Casa de Austria había tenido a lo largo de su trayectoria una tradición claramente pactista, de respeto de los sistemas constitucionales. Es cierto que había intentado avanzar en un proceso de autoritarismo monárquico, pero cuando se producen las rebeliones de 1640 en Cataluña, Portugal o los territorios italianos se da cuenta que un intento de estirar mucho la cuerda del autoritarismo puede provocar la disgregación de los territorios. Ve que es preferible mantener y conservar que no innovar y perder territorios".
¿Y la casa de Borbón? Su actitud es la opuesta. "Tiene una tradición absolutista, que ha experimentado en Francia y que piensa que conviene aplicar en España. En un primer momento, Felipe V se muestra respetuoso con las leyes de los distintos territorios porque le obliga el testamento de Carlos II, ha de entrar con un pie pactista, pero pronto su acción de gobierno indica que le resulta muy incómodo respetar estas leyes", explica la profesora.
Y se producen así, en este primer periodo (1701-1705), incidentes ya graves de confrontación entre el rey y el Reino de Valencia, Cataluña o el Consell de Aragón. "En consecuencia, yo diría que esta distinta trayectoria dinástica es la que explica ya el recelo en la Corona de Aragón a aceptar al Borbón. Él aprovecha después las rebeliones para suspender los Fueros. Lo tiene claro desde 1705, cuando empiezan las rebeliones, Solo que el decreto no se promulga hasta que recupera la ciudad de Valencia en 1707. Creo que el Archiduque Carlos de ninguna manera hubiera actuado en un sentido absolutista, por tradición y por la experiencia de las rebeliones anteriores".
Avatar de l’usuari
torpeder
Boig de la mona
 
Entrades: 561
Membre des de: dc. nov. 15, 2006 11:27 am
Ubicació: Alberic,Ribera del Xúquer,País Valencià

Torna a: Història Local

Qui està connectat

Usuaris navegant en aquest fòrum: No hi ha cap usuari registrat i 1 visitant

cron